...pero el hecho es que yo (que he tenido varios blogs durante muchos años) encuentro que cada vez me da más pereza escribir en el blog, pero sin embargo, sí que uso bastante Twitter, Facebook, etcétera.

Lo que es irónico de este país que es España, es que el Blog se está muriendo (según algunos), y en realidad, en los políticos, no terminó de nacer.

Pocos políticos tienen y mantienen (seriamente) sus blogs más allá de las elecciones (por poner un ejemplo paradigmático; el de Manuel Chaves se actualizó hasta el día después de los comicios). Y creo que ellos son los que sí deberían de usarlos más que cualquier otro, porque ellos son los que han de explicar, con sencillas palabras, políticas complejas y decisiones duras, que no caben en los 140 espacios de un Twit, o a sus redes de amigos de Facebook o Tuenti.

Lo que vengo a decir es que, vale que el común de los mortales, dejemos morir los blogs (o no); o que en cualquier caso, no pasa nada porque no lo hagamos una cosa tan "diaria y cotidiana", como debía ser antes (porque hoy en día, los comentarios diarios, los enlaces diarios, el día a día que queremos compartir con el mundo, lo hacemos - al menos yo -, en las redes, Twitters, etcétera; y los Blogs, en todo caso, los usamos para las grandes parrafadas en las que hablamos de política, de tecnologías, de la novia, o del sexo de los ángeles).

Pero en el caso de los políticos es otra cosa; no son el común de los mortales. Son ellos los que se han quejado siempre de que los telediarios sólo te dan acceso a 30 segundos de noticia, que da para una frase, y no pueden transmitir el mensaje y sólo pueden dar el eslogan.

Pues bien; para eso deben usar los Blogs: Para asegurarse de que su mensaje, y no el eslogan, pueda llegar a la gente directamente, sin intermediarios.

Nosotros tenemos derecho a dejar morir a nuestros Blogs. Un político no. El político que de verdad cree en lo que hace, en estos días que nos han tocado vivir, tiene la obligación de tenerlo, y mantenerlo.

Creo.